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Cinco preguntas que valen más que la demo

Toda demo enseña el camino bonito. Lo que decide si un sistema te va a servir es lo que pasa el día que algo sale mal.

AC
Adrián CaravedoFundador

Cuando estás eligiendo un sistema para tu negocio, todos se ven bien. Es lógico: una demo la prepara quien vende, con datos limpios, buena conexión y sin nadie esperando en la cola.

El problema es que tu negocio no funciona así. Estas son las cinco preguntas que de verdad separan un sistema que te va a servir de uno que vas a terminar odiando. Te conviene hacerlas a todos los que estés evaluando, nosotros incluidos.

1. ¿Qué pasa si se me cae el internet?

No es hipotético. En muchos locales del Perú la conexión se corta varias veces al mes. Si el sistema necesita estar en línea para registrar una venta, esos minutos son ventas que no puedes cobrar o que anotas en papel para transcribir después.

Pregunta concreta: ¿puedo seguir vendiendo sin conexión y se sincroniza solo cuando vuelve? Si la respuesta es «es que casi nunca se cae», no es una respuesta.

2. Si me quiero ir, ¿cómo saco mis datos?

Es la pregunta más incómoda y la más reveladora. Tu inventario, tus clientes y tu historial de ventas son tuyos, y deberías poder llevártelos sin pedir permiso ni pagar por ello.

Un proveedor que responde rápido y claro —«exportas en Excel desde tu cuenta, cuando quieras»— te está diciendo que confía en retenerte por el producto. Uno que se pone nervioso te está diciendo que cuenta con que sea difícil salir.

3. ¿Quién contesta cuando algo falla un sábado?

Los negocios de mostrador venden fines de semana. Los proveedores de software, muchas veces, atienden de lunes a viernes.

No preguntes «¿tienen soporte?», porque todos dirán que sí. Pregunta por el canal, el horario y quién está del otro lado. Y haz la prueba antes de contratar: escribe una consulta cualquiera y mide cuánto tardan. Esa es la mejor muestra gratis que vas a conseguir, y es exactamente el trato que vas a recibir cuando ya seas cliente y algo se rompa.

4. ¿Qué pasa cuando crezca?

Casi todos los sistemas funcionan bien con un local y trescientos productos. La pregunta es qué ocurre cuando abres el segundo local, contratas a tres personas más o pasas a cinco mil referencias.

Fíjate en dos cosas: si los límites del plan se pueden subir sin volver a empezar de cero, y si el precio crece de forma que puedas anticipar. Descubrir a los seis meses que necesitas el plan corporativo es una conversación cara.

5. ¿Cuánto tardo en estar operando de verdad?

Aquí es donde más gente se estrella. Contratar es fácil; lo difícil es cargar el catálogo, configurar los datos de facturación y enseñarle al equipo.

Muchos negocios pagan tres meses de un sistema que nunca llegaron a usar, porque nadie tuvo tiempo de subir los productos. Pregunta si te ayudan con la carga inicial, si aceptan tu Excel actual y si hay capacitación incluida o se cobra aparte.

Cómo respondemos nosotros

Para no escribir un artículo entero sin mojarnos, aquí van nuestras respuestas: el punto de venta sigue funcionando sin internet y sincroniza al volver; puedes exportar tus datos cuando quieras; el soporte es por WhatsApp y correo con gente que conoce tu negocio; los límites se suben cambiando de plan sin perder nada de lo cargado, y los precios están publicados sin letra chica; y el onboarding incluye la carga de tus productos y una sesión de capacitación.

Si alguna de esas respuestas te importa mucho, hazle la misma pregunta a los demás. Elegir bien es más importante que elegirnos a nosotros.