Cambiar de sistema es caro aunque el software sea barato: se va tiempo en migrar, en capacitar y en descubrir límites que nadie mencionó en la demo. Estas preguntas ahorran la mayoría de esos sustos.
1. ¿De quién son mis datos?
Pide que te lo digan por escrito y pregunta cómo se exportan. Si la respuesta es vaga o la exportación cuesta aparte, ya sabes lo que pasará el día que quieras irte.
2. ¿Qué pasa si se cae el internet?
En un negocio con caja, esto no es teórico. Un punto de venta serio sigue registrando sin conexión y sincroniza al volver.
3. ¿El inventario y la venta son el mismo dato?
Si son módulos que se sincronizan cada cierto tiempo, vas a vivir cuadrando diferencias. Deberían ser lo mismo.
4. ¿Quién responde cuando algo falla?
Pregunta por el canal y el horario reales, no por el eslogan. Y prueba escribir antes de contratar: la velocidad de esa primera respuesta es la mejor muestra gratis que vas a conseguir.
5. ¿Cuánto cuesta de verdad al año?
Suma licencias por usuario, por sede, comprobantes, soporte y la implementación inicial. Compara ese número, no el precio de la portada.